2020 en Territorio Luthier – El año que conectamos con nuestros clientes

Tenemos la costumbre de hacer la evaluación del año anterior al acabar enero, cuando ya hemos tenido un poco de tiempo para poder verlo con perspectiva. Y para analizar el año 2020 hace falta eso, un poco de distancia, sin las subidas y bajadas que hemos tenido en este año tan peculiar.

En esta ocasión vamos a compartir nuestra reflexión con vosotros, ya que muchos nos habéis preguntado cómo nos ha ido. Pero sobre todo, porque éste ha sido el año en el que hemos conectado directamente con muchos de nuestros clientes, que se han convertido en amigos y han pasado a formar parte de nuestro Territorio, Territorio Luthier.

ENERO y FEBRERO – Planificar

Empezamos el año 2020 planificando muchos objetivos y acciones, para que fuera el año en el que consolidar la distribución de nuestros vinos. Esto implicaba viajar mucho… a nivel nacional y visitando también importadores en el extranjero.

Pero los planes no siempre salen como uno espera… y la Covid19 cambió los nuestros (y los del resto del mundo)

MARZO – Pandemia

Al principio confiados… pensamos que no duraría mucho y nos dedicamos a las labores de bodega y a esperar con calma que todo pasara. 

ABRIL – Pánico

Las cosas no pintaban bien, las ventas no van a ir como esperábamos y poco podíamos hacer para mejorar. No podíamos vender a restaurantes que estaban cerrado, no podíamos viajar para buscar distribuidores, nuestra venta online era testimonial… y uno de nuestros puntos fuertes, que son las visitas a la bodega, no parecía que fuera a ser una opción.

Empezamos a pedir créditos ICO, buscar financiación, ver cómo y cuanto aguantar … lo que seguro que a muchos os resulta familar

MAYO#Pontunombreaunacepa

Desde 2019 teníamos planificado plantar un viñedo de variedades autóctonas en peligro de extinción al lado de la bodega. Ya teníamos las plantas, pero la liquidez se había esfumado y no parecía que la situación se iba a recuperar pronto, así que nos planteamos si plantar o no, pero no hacerlo nos daba mucha pena. Algo había que hacer. Y lanzamos la campaña #pontunombreaunacepa, en la que poníamos tu nombre a una de las cepas de nuestro viñedo por la compra de nuestros vinos. No queríamos pedir dinero, sino colaboración.

Y de repente salió el sol y todas las estrellas, porque el resultado fue increíble. Adjudicamos todas las cepas en tan solo dos semanas, conseguimos vender bastante vino y lanzamos con un éxito impresionante nuestra venta online a cliente final. No solo nuestros amigos y conocidos se volcaron en el proyecto, si no que conseguimos muchos clientes nuevos. ¡Y salimos en la tele!

Y para agradecer todo el apoyo que recibimos, nos lanzamos a crear el Club Luthier, al que pasaron a formar parte todos los que habían puesto su nombre a una cepa. La idea del club, que llevábamos tiempo dando vueltas, es que la gente forme parte de nuestra bodega, y venga a vernos y a ver su cepa.

JUNIO y JULIO – La terraza de Luthier

En junio, organizamos en la bodega una interesante Jornada Técnica sobre Variedades Minoritarias contando con los expertos que nos habían ayudado en el proyecto y publicamos un artículo técnico sobre las conclusiones que tuvo repercusión nacional. Esperamos poder continuar realizando este tipo de jornadas porque son muy interesantes y enriquecedoras.

Con el entusiasmo de las cepas, la desescalada y que se veía un poco la luz, decidimos abrir nuestra terraza al público con una programación super chula de eventos para el verano. El sitio es perfecto, al aire libre y rodeada de pinos. Teníamos un cantautor, un monologuista, DJs, un par de noches de vino y estrellas, con dos cracks de la astronomía que daban una charla seguida de una sesión de música, grupos de música y la fiesta de fin de confinamiento a la que estaban invitados todos los socios del Club LUTHIER.

Disfrutamos mucho de la terraza con música, vino, comida y buenos amigos. Y con mascarillas, gel hidroalcohólico y muchos carteles por la bodega recordando mantener distancia o cómo lavarse las manos adecuadamente. Nos adaptamos rápidamente a todas las medidas anti-covid y nos aseguramos que siempre cumplíamos las limitaciones de aforo y horarios (que por cierto cambiaban cada poco…). ¡Y bebimos mucho clarete!

 

 

AGOSTO – ¿Otra vez confinados? No me j****

De nuevo, la Covid cambió los planes. Dicen que la cosa se puso peor, confinaron Aranda y tuvimos que cancelarlo todo, en total la mitad de los eventos. A ver si este año 2021 los podemos retomar porque el cartel nos quedó monísimo

Para que os hagáis una idea, el último concierto que hicimos fue el de Jorge Salan, uno de los mejores guitarristas de España. El concierto era el sábado y el jueves por la tarde aún no estaba claro si se podía celebrar o no. ¿Habéis ido alguna vez a un concierto con música rock y heavy sentados? Pues fue una pasada. Jorge y su grupo, que llevaban 8 meses sin poder tocar en directo, lo dieron todo y fue una de las mejores noches del verano.

SEPTIEMBRE – Se adelanta la vendimia

Cancelados los conciertos, sin visitas, toda nuestra atención estaba puesta en la preparación de la vendimia. Mucho estrés, pensando cómo vamos a organizar el trabajo con las restricciones covid, cómo evitar contagios, qué pasa si tenemos un positivo, etc.

Tened en cuenta que nuestra bodega es muy artesanal, toda la uva pasa por mesa de selección manual, tenemos bastante gente trabajando y si teníamos que ponernos en cuarentena, teníamos un gran problema. La viña no espera…

La vendimia se adelantó y empezamos en septiembre. Podéis ver nuestro post sobre la vendimia 2020.

 OCTUBRE – Vendimia

La vendimia lo ocupa todo. Fue larga y lluviosa pero con una calidad brutal.

Complicada por las circunstancias, como ya os hemos contado, aunque al final todo salió rodado y sin complicaciones. En Ribera del Duero ha sido una cosecha muy abundante y las bodegas ha estado muy preocupadas y ajustando la producción por la bajada en las ventas de vino. Nosotros en cambio teníamos tres nuevos depósitos de hormigón y hemos elaborado más que ningún año. ¡Y mucho blanco!

NOVIEMBRE – #TerritorioArandino y Lara O 10º aniversario

En noviembre quisimos romper una lanza por nuestra localidad y apoyar al comercio y a uno de los sectores más perjudicados por la situación: la hostelería. Para ello lanzamos la campaña #TerritorioArandino, en el que promocionábamos nuestro vino Lara O crianza en los bares de Aranda y ofrecimos a empresas y comercios de nuestra localidad un precio muy especial para que pudieran hacer sus promociones y regalos de la campaña Navideña.

Territorio Luthier, #Territorioarandino ha sido la demostración del amor que tenemos por Aranda y el orgullo que sentimos por ser arandinos así como un agradecimiento por el apoyo recibido por nuestros vecinos este año.

Tanto cierre perimetral ha hecho que nos centremos más en lo que tenemos más cerca (otra cosa buena de la pandemia).

Claro que, de sobra sabemos ahora que en 2020 nada más que hacías un plan… ¡zasca! Una semana después de lanzar la campaña cerraron la hostelería, así que a pararla y cancelar las cenas maridaje que estábamos organizando.

Pero teníamos más planes, y para agradecer a nuestros clientes su apoyo y fidelidad sacamos un vino muy especial al mercado, Lara O 10º aniversario, cosecha 2018, para celebrar el 10º aniversario de la fundación de la empresa. Es además el primer vino que sale de la nueva bodega, del que estamos muy orgullosos. Sólo para los socios de nuestro club Luthier. Gran éxito de crítica y de público.

DICIEMBRE – Navidad

Se volvió a abrir la hostelería y volvimos con #TerritorioArandino, dando ejemplo y pasando por todos los bares de la promoción que estaban abiertos para tomarnos un Lara O. Y hasta diseñamos una camiseta muy especial para los arandinos, perfecto regalo de Navidad.

La campaña de Navidad nos demostró de nuevo la fidelidad de nuestros clientes y el gran acierto que había sido decidir potenciar el canal de venta online.

También ideamos un evento muy especial en nuestra bodega, pero la restricciones, cada vez más limitadas así como el empeoramiento de la situación hizo que lo guardáramos en el cajón. ¡Atentos a nuestras redes, que seguro que en 2021 lo hacemos!

Y comimos turrón y uvas con nuestros vinos y nos despedimos de 2020 con una sonrisa y un poco de nostalgia, pero poca. Porque teníamos muchas ganas de que empezara el 2021. Que empieza bien…

Somos optimistas por naturaleza, y mirando atrás vemos las cosas buenas y de las que podemos aprender. Y mirando adelante vemos un año en el que todo está por hacer y eso depende, sobre todo, de nosotros.

Muchas gracias por vuestro apoyo. Este año esperamos veros en nuestra bodega.

¡Salud!